Origireto2019·Relato

Relato: La joya de Atlantis

Observo anonadada el gran palacio desde detrás de un coral. Es increíble que en pleno siglo XXII todavía siga oculta una estructura así con una ciudad entera a su alrededor en el fondo del océano sin que nadie lo sepa. Bueno, casi nadie. Ahora pertenezco al selecto grupo de personas que conocen el secreto de que nuestra amada reina Isabel III estuvo enrollada con un sireno antes de casarse con su actual esposa.

Un movimiento inesperado a mi izquierda me hace disparar el brazalete láser por instinto. Lo siento por ese pobre pez de colores que sólo paseaba por allí. Aunque ahora sólo tiene un color, gris ceniza.

Respiro hondo y me concentro en los detalles de mi misión. Es sencillo, entrar, coger la joya de la corona robada y salir. Mucho más sencillo que dejarme secuestrar por esos piratas para que me trajesen hasta aquí. Espero que no les dé por revisar mi celda y encuentren mi silla de ruedas vacía.

Agito la cola robótica para impulsarme fuera de mi escondrijo. Hay que reconocer que Q cada vez se curra más los juguetes. Fue mi gran valedor para dejar el laboratorio y volver al trabajo de campo después del accidente. Él y que querían una cobaya para probar las prótesis inferiores intercambiables según la misión, claro.

El complejo está rodeado por una cúpula de un material transparente desconocido en la superficie. Deja pasar sin oponerse las corrientes de agua pero cualquier otra cosa choca contra ella como si fuese un muro. La única entrada que he encontrado está custodiada por dos guardias armados con tridentes. No parecen un arma muy eficaz, y menos comparadas con mis aturdidores, pero dado que están en su medio prefiero no confiarme.

Activo la visión térmica de mi escafandra y descubro una corriente de agua caliente sobre la que están asentados ambos guardias. Debe ser el equivalente submarino de ponerse al lado de la estufa. Lanzo sin que me vean una capsula con somnífero a la corriente que se disuelve en el agua llegando hasta los centinelas. El compuesto se filtra en su organismo a través de las escamas de sus brillantes colas y casi al momento comienzan a notar sus efectos. Uno de ellos trata de llegar a la alarma junto a la puerta pero se desvanece antes para quedar flotando a pocos centímetros del fondo.

Si no hubiese visto a los vigilantes delante nunca habría dicho que ahí había una puerta. Sólo una pequeña línea distingue la diferencia entre ella y el resto de la translúcida muralla. Al acercarme un rectángulo brilla pidiendo una autorización para abrirse. Se parece bastante a un lector de huellas dactilares así que acerco a uno de los guardias inconscientes y pongo su mano sobre el lector que emite un resplandor rojo. Pruebo con la otra mano obteniendo el mismo resultado y un mensaje de que con un intento erróneo más se activará el bloqueo de seguridad. Una cuenta atrás sobre la pantalla enfatiza el mensaje. Una idea que no estoy segura de si es fruto de la inspiración o de la desesperación cruza mi mente. Cojo la cola del sireno y la aprieto contra el lector rezando por no destrozar la misión casi antes de empezarla. La pantalla pasa a un tranquilizador tono verde y la puerta se abre con el único sonido de un burbujeo.

Me deslizo por los callejones de la ciudad sumergida que llevan hasta la inmensa fortaleza sorteando las patrullas y a los pocos civiles. Parece haber algún tipo de toque de queda ya que no hay demasiada gente por las calles y los que veo se apresuran a volver a las casas. O quizá sea tarde para su tipo de vida aunque en la superficie cuando salté del barco hace un par de horas brillaba el sol del mediodía.

Nado hasta una de las ventanas del tercer piso del palacio, más hacia abajo la única entrada es la puerta principal y me parece tentar mucho a la diosa fortuna. Ninguna tiene cristales ni nada que impida el paso así que me resulta fácil colarme y comenzar a investigar. Por suerte la joya emite una extraña radiación que se puede medir con un detector, lo malo es que sólo puedo saber más o menos en qué dirección está, la habitación exacta tendré que buscarla a la vieja usanza.

El radar me muestra que la joya debe estar en alguno de los pisos inferiores, y según el plano que han conseguido en el servicio de inteligencia, vete a saber cómo, lo más probable es que esté en la misma sala del trono. Un sitio discretito para entrar y salir vaya.

Llego hasta allí nadando a pocos centímetros del techo esquivando las patrullas. No entiendo por qué nunca miran hacia arriba. De hecho ni siquiera entiendo por qué tienen siempre que flotar a la misma distancia exacta del suelo. ¿Será algún tipo de protocolo submarino que me estoy saltando? ¿La gravedad afecta de forma distinta a las sirenas? Sea como sea me aprovecho de ello para llegar a mi destino sin ser detectada. La sala es una estancia alargada enmarcada por dos hileras de columnas de las que me valgo para ocultarme mientras me acerco al trono. Sólo hay dos sirenas en la sala y la joya robada presidiendo un expositor entre ellas. Parecen discutir pero sus palabras no llegan hasta mi posición así que sigo acercándome con cuidado cuando casi suelto un grito de sorpresa al reconocer a una de ellas. Es la reina consorte Lady Ligeia. Aunque yo (y el resto de Inglaterra) la conocía con piernas y no con la deslumbrante cola arcoíris que exhibe ahora mismo.

—Eres un maldito orgulloso botarate, Glauco —sermonea Ligeia en casi un susurro, lo cual da aún más miedo que si estuviese vociferando—. No podías esperar una generación de humanos a recuperar la maldita joya ¿verdad? El trono ya casi sería nuestro.

—El cristal de Aguamarina ha pasado de generación en generación del príncipe de Atlantis a su prometida —contesta Glauco con calma—. Era mi sacro deber recuperarlo.

—Y lo habrías recuperado, solo tenías que esperar y habría hundido Albión para que la gobernases a tu antojo —continúa Ligeia mientras da vueltas alrededor del trono obligando a Glauco a girarse para seguirla con la mirada—. Por eso mismo perdiste a Isabel y casi nos cuesta un plan de siglos. Suerte que yo pude enmendar tu error y aun así tu orgullo te impide estarte quietecito. Primero intentará recuperar la joya y luego mandará a su ejército y nos aplastarán.

—Ningún humano llegará hasta aquí a menos que yo lo invite, y mucho menos un ejército.

—Sigues pecando de vanidad hermano. Ni siquiera sabes aún que la reina ya ha conseguido que se cuele un espía hasta el mismo salón de tu casa —gira la cabeza hacia donde estoy escondida y el corazón me da un vuelco—. ¿No es verdad, querida?

Glauco también mira hacia mi escondite con los ojos como platos y se lleva los dedos a la boca para emitir lo que la pantalla de mi escafandra detecta como un ultrasonido recorriendo las aguas, aunque yo no pueda oírlo. A los pocos segundos comienzan a entrar por todas las puertas decenas de guardias armados con tridentes. Aunque realmente esa arma sea tan rudimentaria como parece no puedo hacer frente a tantos, tengo que buscar una vía de escape como sea.

Mientras busco una salida viable veo por el rabillo del ojo una luz que se dirige hacia mí a gran velocidad y tengo el tiempo justo de apartarme antes de que destroce el techo haciendo volar cascotes hacia todas partes. Más rayos provenientes de los tridentes de los guardias comienzan a buscarme mientras los esquivo a duras penas ocultándome tras las columnas. Esos malditos tridentes no son tan inofensivos como parecían y no aguantaré mucho a este ritmo.

“Úsalo sólo en caso de extrema emergencia, es muy peligroso y nada discreto”. Las palabras de Q resuenan en mi mente mientras zigzagueo por la sala. Diría que esto cuenta como extrema emergencia, no creo que nada sea más peligroso que la situación en la que me encuentro y la discreción me importa básicamente un pimiento ahora mismo. Aprieto el marcador rojo de mi brazalete y varios dispositivos salen disparados en todas las direcciones al tiempo que de mi cola surge una sustancia plástica que me recubre por completo. Los dispositivos se activan todos al tiempo provocando una descarga eléctrica que alcanza a todo el mundo en la sala dándome tiempo suficiente a huir a toda velocidad por la puerta principal.

Por los pasillos me cruzo a otro par de guardias de los que me libro embistiéndoles en medio de mi fuga. Recorro las calles nadando todo lo deprisa que soy capaz en dirección a la puerta la cual veo cerrarse desde lejos. A estas alturas me da exactamente igual alertar a toda la ciudad así que disparo mis láser contra la puerta a máxima potencia. Tras unos cuantos impactos se abre un agujero lo bastante grande para que pueda escapar de vuelta al barco dejando atrás un hervidero de sirenas confusas saliendo de sus hogares. Ahora sólo me queda pensar cómo hacer cuando llegue de nuevo a Inglaterra para acusar a la reina de traición a La Reina.


 

Relato incluido dentro del #Origireto2019 cuyas bases podéis consultar aquí en el blog de Stiby o aquí en el blog de Katty.
Objetivo: 16 – Escribe un relato que transcurra al completo bajo el agua.
Objetos ocultos: 4 – Una criatura mitológica (sirena). 24 – Un pez de colores.
Milpalabrista: 1557 palabras.
Medalla Feminista: Una mujer debe ser protagonista en 6 de los relatos (1/6) y al menos 2 deben pasar el test de bechdel.
Medalla Interesante: Al menos 3 relatos deben estar protagonizados por personas no normativas. (1/3) (discapacitada física)
Verborrea Interminable: 6 de tus historias deben estar escritas en primera persona (1/6) y al menos 2 de ellas en presente (1/2).

Gracias por llegar hasta aquí y hasta la próxima entrada.

Spike.

 

8 comentarios sobre “Relato: La joya de Atlantis

  1. Me ha entusiasmado por varios motivos: has combinado la ciencia ficción con un contexto submarino. Formidable. Además mantienes la atención del lector hasta el final, aunque el protagonista no logra cumplir del todo con la misión que le llevó a esa ciudad sumergida. Hay alguna errata mínima en tu texto, pero vamos nada que no tenga fácil solución:

    “Activo la visión térmica de mi escafandra y descubro una corriente de agua caliente sobre la que están asentados los ambos guardias.”. Obviamente sobra el artículo precedente a la palabra “ambos”.

    “Mientras busco una salida viable veo por el rabillo del ojo una luz que se dirige hacia a mí a gran velocidad.” En esta frase sobra la preposición “a” tras “hacia”.

    Hay momentos en que las frases resultan demasiado largas, si introdujeses alguna pausa en ellas, el texto mejoraría también. Yo suelo estar justo en el otro extremo: pongo demasiadas 😉

    Te seguiré leyendo, sin duda. Un abrazo.

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    1. Esas son las erratas que cometo por cambiar una frase 3 veces y al final me quedo a medio camino entre dos ideas 😅😅.
      Muchas gracias por el comentario y me alegro mucho de que te haya gustado.

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  2. Muy buenas!
    Me ha gustado mucho la idea de las extremidades intercambiables y el hecho de que la protagonista sea discapacitada y esto esté incluido en el relato de forma “explícita” al hablar sobre su extremidad intercambiable precisamente. También te ha quedado bastante trepidante, de hecho pensé que sería el objetivo de la fuga y que estabas haciendo una broma al hacerlo bajo el agua, rollo mezclando dos objetivos xD Pero al final no. También como a Rebeca me ha gustado el rollo cifi bajo el agua, aunque he leído varios relatos (de Asimov xd) sobre el tema así queno me ha “sorprendido” tanto esta mezcla.

    Comentar que me ha gustado mucho esta frase: “Debe ser el equivalente submarino de ponerse al lado de la estufa.”

    Y unos detalles que he visto,
    -aquí repites el gerundio y estoy casi segura de que una de ellas está incorrecta pero no te sabría decir como ponerlo “quedando flotando a pocos centímetros del fondo.”
    -y en esta frase “distinguir” y “la diferencia” se me hace que es reiterativo, diría que o “una pequeña línea la distingue del resto” o “la diferencia del resto” pero no “Sólo una pequeña línea distingue la diferencia entre ella y el resto de la translúcida muralla.”
    -Falta la coma del vocativo en varias frases como “¿No es verdad, querida?” o “Eres un maldito orgulloso botarate, Glauco”
    -Diría que falta la palabra [nada] en esta frase, o igual es que no entiendo bien la frase en sí: “Diría que esto cuenta como extrema emergencia, no creo que [nada] sea más peligroso que la situación en la que me encuentro “.

    Enhorabuena por el relato!

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    1. Pues he buscado lo de los dos gerundios y tienes razón, por lo visto es incorrecto, pero me ha costado un horror encontrar otra forma de expresarlo.
      Y las comas esas del vocativo voy a tener que tatuarmelas en la frente o algo XD.
      Muchas gracias, me alegro mucho de que te haya gustado, aunque la mitad del mérito es de Lulu que fue la que aportó la idea.

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  3. Wolas!! Bueno, que original relato! No solo tiras a lo futurista, también añades robotica, criaturas mitológicas, rayos láser submarinos y y un montón de cositas para completar medallas 😛

    Me ha gustado sobretodo el aire de espías y misión secreta que tiene la historia y el desenlace final me parece genial xD

    Aunque corregiría esto, por si te sirve, es una tontería, pero yo lo digo:
    “Aunque ahora sólo tiene un color, gris ceniza.” Quitaría esa coma, si lo que quieres es indicar que el narrador está pensando cómo describirlo, usa mejor los tres puntos, aunque creo que sin nada quedaría mejor, pero como quieras ^^

    Enhorabuena plr completar el mes ;3

    .KATTY.
    @Musajue

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    1. Me alegro mucho de que haya gustado. Y la mitad del mérito para Lulu que fué la que puso la idea para el relato.
      En cuanto a la frase esa sin coma no acabo de verla, en mi cabeza suena con una pausa entre color y gris, entonces es necesario algo que lo marque, que sean más adecuados los puntos suspensivos que la coma es posible, pero algo tiene que haber.

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  4. Hola
    Las compañeras ya te han sacado los pequeños fallos que tienes, Yo te voy a poner una pega sobre la trama.
    ¿Cómo es posible que si la han secuestrado y llevado a ese lugar, disponga de todo el armamento que tiene? ¿No la han registrado, no se lo han quitado?
    Felicidades por el relato porque consigue mantener la tensión hasta el final.
    Saludos

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    1. Bueno, técnicamente no la han secuestrado, es una superespía del servicio secreto británico (de hecho hay referencias claras a James Bond, por lo que podríamos interpretar que es la nueva 007) que se ha dejado secuestrar para llegar a esa localización sin levantar sospechas. También para los piratas es una pobre minusválida en silla de ruedas, con lo que puede ser comprensible que al no considerarla una amenaza no la hiciesen un cacheo exhaustivo.
      Me alegro que te haya gustado en general pese a todo, gracias por comentar.

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